domingo, 1 de agosto de 2010

Lo peor de recordar tu vida al morir

Como decía Eduardo Mendoza, espero que no sea verdad eso de que cuando te llega el momento de la muerte veas transcurrir toda tu vida por delante de ti, porque bastante malo es ya morirse como para encima morirse viendo cine español.

Y es que no: ya no me encajan el mitin. Se pongan como se pongan no voy a ir a ver por obligación películas españolas al cine, ni aún por aquella razón tan castiza de "ya que las pagas, vete a verlas".

Mira que me gusta el cine social, pero estoy ya hasta la coronilla de películas sobre la guerra civil, de putas y de travestis, de yonquis y de colgaos. El cine social es otra cosa, hombre. Eso parece más bien cine reaccionario, pensado para vincular mugre y socialismo en la mente colectiva. ¿O soy demasiado desconfiado?

El cine americano es malo, de acuerdo. Es frívolo, ramplón y con acné. Cuenta tonterías, distorsiona la realidad milongas y transmite una imagen social de echarse a temblar. Pero por lo menos no aburre a las ovejas. Por lo menos sabe lo que es y dónde está. El cine español, en cambio, es como el resentido idiota que se deja el libro de Hegel en el asiento de atrás del BMW de su hermano, para vengarse de lo costoso con lo barato que aparenta intelectualidad.

Y ya no cuela. No me trago a los creadores de pacotilla que son a la vez guionista, director, montador y primer actor de repàrto. No me creo a los que meten la cuchara en todos los gremios. No me trago a esos profesionales del intrusismo, que se desviven por no perderse ni una fracción de la subvención de turno a cambio de satisfacer al Ministerio o la Consejería de la Propaganda que los enchufa.

Para que el arte sea libre no debe servir nunca a la victoria. Ni a la del dinero, ni a la de las urnas.

Y aquí no saben hacer otra cosa, así que por mí, que les vayan dando.

2 comentarios:

  1. [...] Lo peor de recordar tu vida al morir www.quintopino.org/arte-y-cultura/lo-peor-de-recordar-tu-vid...  por Javert hace 2 segundos [...]

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  2. ¡Más thrillers de amor, lujo y tecnología cuántica! Y que no salga ni un actor feo, que todos los feos están en el cine español (las feas no están, por supuesto).

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