martes, 7 de septiembre de 2010

Demasiadas novias viejas

Vale, que a lo mejor tengo que quitarme de la cazalla, o cenar más ligero. No digo que no. Pero este sábado me di una vuelta por la capital, por aquello de eliminar el exceso de clorofila y no hacer la fotosíntesis de manera espontánea, y me quedó la impresión de que la raíz de nuestros males, de que sea todo tan cutre, tan casposo, tan  mansamente apático es que hay demasiadas novias viejas.

Ni os imagináis el friso de carcarmales maquillados que vi a la puerta de tres o cuatro iglesias. Sería casualidad, o mala leche, o tendría yo una mala digestión, pero menudas calvas, barrigas y patas de gallo que vi travestidos con chaqués y vestidos blancos, tan increíble la hidalguía que trataban de expresar los unos como la virginidad que se supone simbolizan los otros.

¿Cómo va funcionar un país donde la gente empieza la vida con cuarenta y pico años, la menopausia aprobada por el Consejo de Ministros y cuatro trienos en Ibertrola?, ¿cómo van a salir con esos padres generaciones de revolucionarios, o siquiera de librepensadores?

La gente ya no tiene padres: nace directamente con abuelos que los atiborran de lo que haga falta con tal de que se callen, y con bisabuelos que a veces se hacen cruces y medias lunas por lo que se les permite a los críos. ¿Pero cómo va a ser de otro modo si la juventud se gastó en oposiciones, litronas, cursillos y trabajos en McDonalds?

¿Como se le puede pedir compromiso político o social a una gente que no se compromete ni con la persona con la que folla habitualmente? Porque los que no se casan , o se arrejuntan, o se amanceban, o se porculizan con  denuedo, pues vale: están a su rollo y tres hurras por ellos. ¿Pero estos que se casan a los cuarenta y tantos, protagonizando un carnaval a destiempo, qué denotan?

Yo creo que apatía, poca sangre, mansedumbre y desgravación al Fisco. Y encima los habrá que luego se divorcien, para más despelote.

Seguro que quienes leáis esto os lo tomáis a broma, como yo mismo, pero una sociedad que produce estos casos tiene que producir también todo eso que tanto nos jode: empleo precario, falta de emprendedores y bueyes para la yunta de los que mandan.

El que no se atreve, nose atreve en nada. Y el que se atreve tarde, peor, proque encima de no hacer nada, da la brasa.

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