lunes, 25 de octubre de 2010

Agua no potable (pero nosotros la bebemos)

Lástima de foto. Han quitado el letero hace un par de semanas y no fui a sacarle la foto, la que tenía poensado hacer desde que se le ocurrió al alcalde la gracia.

En la fuente del pueblo, la fuente de toda la vida, teníamos un letrero que decía: "AGUA NO POTABLE (PERO NOSOTROS LA BEBEMOS). La razón de esta aparente contradicción es que los legisladores parecen vivir en el limbo y los pequeños fuincionarios de tercera fila a los que se encargan las inspecciones tienen que demostrar de alguna manera que sirven para algo, aun a costa del sentido común.

En estos momentos somos 26 en el pueblo, y en verano, antes de las fiestas, podemos llegar a ser ciento y pico. Por supuesto, con semejante población, ni tenemos depuradora que valga la pena (tenemos una de decantación, por supuesto) ni conseguimos pagar el mantenimiento de la cloradora, con lo que el agua sabe a agua cuando se acaba el cloro y ademonios cuando sube el encargado a rellenar la dosificadora, que funciona como la carraca de Bernardo, ya que con nuestro risible consumo es imposible mezclar de forma homogénea cloro y agua.

Lo gracioso del caso es que la fuente del pueblo no es de la traída municipal, sino una fuente de manantial, de las de toda la vida, catalogada como medicina y ferruginosa allá por el siglo XIX cuando Madoz. ¡Y date! Como no está clorada, resulta que no es potable. ¿Qué hacemos? , ¿ponemos un cartel de agua no potable a la fuente, que es el orgullo del pueblo?, ¿pasamos de todo y nos arriesgamos a una sanción? La solución fue la del medio. Un letrero que diga lo que la ley obliga y un aviso de lo que hacemos nosotros, que sabemos de dónde viene el agua.

Al final, estamos en lo de siempre: el que hace la ley no vive aquí, no tiene ni idea de los modos de vivir de los demás ni de nuestras posibilidades para cumplir una  normativa pensada para localidades de treinta mil habitamtes. Al final el que hace la ley nos vuelve la espalda y luego se queja de que seamos díscolos, de que no llevemos el agua a analizar a la farmacia de su marido, de que no compremos los aparatos dosificadores a la empresa de su cuñado.

Se queja, en suma , de que no nos muramos de una puta vez. En el fondo es eso.

1 comentario:

  1. [...] Agua no potable (pero nosotros la bebemos) www.quintopino.org/sociedad/agua-no-potable-pero-nosotros...  por Javert hace 3 segundos [...]

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