martes, 26 de octubre de 2010

Dragó y las putas tristes

¡Ah, no!, que el de las putas tristes era García Márquez, pero ese tiene patente de corso porque es comunista, alaba a Fidel y está en el lado que tiene que estar, ¿verdad? Pues parece que las putas de Dragó, si las hubiera, están todas muy contentas, porque son otros siempre los que se quejan y no ellas. 

Tengo la impresión de que aquí una parte de la izquierda se ha convertido en guardiana del catecismo, como decía Orwell en el prólogio a la Rebelión en la Granja. Tengo la impresión de que dependiendo a qué camarilla pertenezcas puedes tratar de putas o de lo que te dé la gana o te la tienes que agarrar con papel de fumar para que no te organicen una bronca los de la cofradía de lo correcto.

Y me jode, porque en un país donde la derecha es cacique bajo palio, resulta que ahora la izquierda se nos vuelve sectaria y la libertad, la verdadera libertad, no la defiende ni Dios. Dragó es un represaliado por el franquismo, pero no le interesa un pijo a nadie. Dragó enterró a su padre en la guerra civil, y eso no le interesa a nadie. Dragó escribió Gargoris y Hábidis, por ejemplo, y el que es académico de la lengua es Cebrián. ¿Y sabéis por qué? Poque Dragó puede ser un cabrón, pero por su cuenta, sin camarillas, y sin chupársela a nadie.

Pues por mi parte, miren, admiro a Dragó, y no porque me gusten sus novelas, que me gustan unas más, otras menos, unas mucho y otras nada, sino porque es un espíritu libre, que dice lo que le sale de las narices y lo dice él mismo, poniendo la cara, sin sicarios ni testaferros.

Otros en cambio se ocultan tras siete subsecretarías, ocho despachos y no sé qué zarandajas para tener que ejercer una libertad de expresión que se supone, se suponía, venía en paquete con la democracia.

Está loco, o lo parece, vale, pero en este país nos hacen falta más locos y menos imbéciles. ¿O no?

Es distinto, es contestatario, es informal y rebelde, pero no tiene perro, flauta ni pancarta, y por eso le jode a tanta gente. De lo que no se dan cuenta los que le atacan es que cada golpe que el dan se lo dan a sí mismos, como precedente, como mano libre al poder, como mordaza comprada a escote, hoy para él, después para el que venga.

Que nos tenga que enseñar libertad un tío de setenta y pico años... ¡Manda cojones!

1 comentario:

  1. Leido tu post no he podido por menos que alucinar de como las persona podemos entender de formas tan distintas lo que vemos y oimos.
    Para mi ya es un insulto el que seas capaz de colocar el nombre de Garcia Marquez junto al de Sanchez Drago,dices que este pais necesita locos y no imbeciles y hablas de los que le atacan, de rebeldia y de espiritu libre.
    Yo creo que lo que menos necesita este pais es señores como este que insultan la inteligencia de un pueblo llano y no releido.Es mas creo que el titulo de persona non grata para algunos se lo ha ganado ha pulso y no necesito ningun adjetivo malsonante el ha sabido descalificarse solito.
    Es solo una opinion,la mia.

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