sábado, 5 de febrero de 2011

Las redes sociales son sectarias por naturaleza

Me canso de escuchar que esta o aquella red social es sectaria. Me fatigo de oír que en tal o cual sitio se reúne sólo gente de derechas, de izquierdas, amante de la naturaleza o enemiga de los toros. ¿Qué esperaban?

Internet sigue siendo un reflejo humano y como tal no cambia gran cosa respecto a lo básico, que es la unión de las personas por afinidad. Si en un bar se reúne un tipo de gente concreto por la decoración, el ambiente, la música que ponen o los octanos del garrafón que sirven, ¿qué tiene de raro que en un grupo de Facebook, en Digg o en Menéame se reunan gente de un tipo predominante?

Si existiese sólo una red social la usaría todo el mundo, aunque dividiéndose en grupos o clanes. Como existen muchas, y menos mal que es así, los usuarios eligen pertenecer a una o a otra dependiendo de sus intereses y dependiendo también de su temperamento, pues hay gente que prefiere estar donde cree que los demás con como él y gente, también, que prefiere ir a donde cree que va a ser distinto y puede llamar mínimamente la atención.

pero la neutralidad, ese imposible metafísico consistente en que en un lugar cualquiera haya una mezcla equilibrada de todos los tipos sociales, religiosos e ideológicos es un imposible social. Esperar semejante cosa de internet, o atreverse incluso a exigirla como hacen algunos en aras de una limpieza casi mítica es no conocer al ser humano y menospreciar su esencia animal.

Amigos, somos humanos porque somos esto mismo: afinidad, gregarismo, mala leche, cariño y deseo de participar mimetizándonos o destacando, pero en un ambiente concreto. Y a medida que las posibilidades de elección se amplían, la neutralidad se debilita.

No puede ser de otro modo. Con que nos tratemos con cierta cordialidad y cierto respeto, ya es más que suficiente. Ya es la leche...

No hay comentarios:

Publicar un comentario