domingo, 22 de mayo de 2011

Meteorología democrática

¿Y para cuándo dejamos la misión de imponer a las nubes el momento en que han de descargar su lluvia?, ¿cuándo llegará la hora de que la voluntad popular, libremente expresada, decida si hace sol, o llueve, sopla el viento o se nubla el sol?

Somos muchos ya los que hemos alzado la voz contra esta arbitrariedad, contra esta servidumbre heredada del pasado y que no puede continuar por más tiempo. Sin embargo, las nubes siguen haciendo oídos sordos a la voluntad de la sociedad, volviendo la espalda a las legítimas exigencias de los ciudadanos. Llueve cuando ellas quieren porque nos menosprecian, porque mantienen un status injusto de dominio sobre los más débiles. Llueve cuando ellas quieren porque en el fondo nos desprecian y creen poder seguir imponiendo su ley, una ley que beneficia sólo a sus fines y que mantiene la opresión sobre los más desfavorecidos, toda esa gente que sigue arando los campos o desplegando sus sombrillas mientras mira con temor al cielo.

Nosotros somos el pueblo y queremos decidir libre y democráticamente el tiempo que va a hacer. Somos la mayoría, ya no silenciosa, sino la mayoría indignada que exige que sus derechos dejen de ser teorías sobre el papel para convertirse de una vez en un realidad mejor para todos. Somos el pueblo, con voz soberana, exigiendo que llueva cuando queremos, las deudas se paguen solas y alguien contrate a nuestros primos, nuestras queridas y nuestros cuñados.

Somos el pueblo, que quiere empleo, pero no trabajo.

Somos el pueblo, que no acusa a otros de haber gastado lo que no tenía.

Somos el pueblo, que se considera libre pero no responsable.




La vaca agitó el rabo y se acabó el discurso. Lástima de orador. Era bueno....

1 comentario: