martes, 18 de octubre de 2011

La cola que hice esta tarde

[caption id="attachment_974" align="alignleft" width="300" caption="Prefiero poner una foto antigua..."][/caption]

No os penséis que era como una de aquella colas soviéticas esperando para comprar carne. Éramos sólo cinco, pero teniendo en cuenta el tamaño de la tienda, doble o como mucho triple que una cabina de teléfonos, aquello estaba abarrotado.

¿Y da el tema para una entrada en el blog? Pues sí. Porque se trabada de una tienda de arreglos de ropa, y nunca, jamás había visto por allí más de una persona cuando yo entraba. Y la mayor parte de las veces, nadie..

Por estas tierras rurales, la costumbre, ya milenaria, es ir arreglándolo todo, con zurcidos, parches, y lo que sea hasta que las cosas no dan más de sí. El consumismo desaforado no ha llegado por aquí, ya sea por pobreza (que también) o por el carácter de la gente que vive de ver crecer las cosas muy lentamente. Por eso, y por condición política, a mí no se me cae ningún anillo al entrar en una tienda de arreglos parea que me pongan una cremallera nueva a una trenca o trabajos similares.

Lo que me parece nuevo es ver a tanta gente con bolsas llenas de pantalones gastados, chaquetas demasiado grandes, vestidos del año del betún y sobre todo abriogos anticuados. Lo que veo es quela cosa tiene que erstar realmente jorobada, más de lo quecreemos, para que tanta gente esté llegando a esto.

La verdad es que salí preocupado. Porque una cosa es saber que hay paro. Una cosa es saber que hay gente que lo pasa mal. Una cosa es saber que se llenan los comedores de la Iglesia.... y otra es ver a gente de la que normalmente vestía mejor que a tú mismo vaciar el baúl de la abuela.

Es una tontería, lo sé. Pero nada entristece más que las tonterías...

 

3 comentarios:

  1. [...] La cola que hice esta tarde www.quintopino.org/economia/la-cola-que-hice-esta-tarde/  por Sigerico_Redivivo hace nada [...]

    ResponderEliminar
  2. [...] » noticia original Esta entrada fue publicada en Noticias por Harto de la crisis. Guarda el enlace permanente. [...]

    ResponderEliminar