viernes, 9 de marzo de 2012

Los chinos como tema de conversación. Una misión imposible

El tema acaba en los muros que no debe
Con este dolor que padecemos de los políticamente correcto, resulta que hay temas que sólo se pueden tratar en silencio, como si fuesen hemorroides. Uno de ellos, es el de los chinos.

Leo hace poco en Menéame un artículo del dueño de Mercadona quejándose de que aquí nos falta la cultura del esfuerzo de los chinos, y leo a continuación a un montón de gente que, con razón, critica que se alabe su falta de derechos y su esclavismo encubierto.

Leo también, en otros artículos, a gente quejándose de que se les permita pasarse por el forro las normas de calidad, las de horarios, los mínimos sociales, y a otros respondiendo que se trata de resabios racistas y xenófobos, porque se estigmatiza a un colectivo que simplemente se dedica a trabajar y bla, bla, bla...

Por tanto, entiendo que lo que hacen los chinos no es un tema de conversación tolerable, porque si se les critica se es racista y si se les alaba se está dando mal ejemplo al empresario español, que quisiera ver reducidos nuestros derechos a los suyos o a su ausencia de ellos.

¿Para cuándo un debate serio sobre las consecuencias de competir con quien no se somete  tus mismas normas? Es importante, de una vez, darnos cuenta de que en un mudo global las personas y sus condiciones de vida ya no son fantasmas éticos, utopías ni ideologías, sino el pan de la gente. Ya no se trata de hablar de lo que es deseable, de lo que es bueno y de lo que es justo, sino de lo que podemos permitirnos y de lo que no. Y para ello, lo primero es abrir las mentes y abrir el debate, sin etiquetas previas de racismo, de esclavismo, de músicas celestiales adscritas a ideologías que dedican todo su esfuerzo a mantener en pie un discurso antes que a mantener trabajando a las personas.

En ese sentido, no has tomado la medida: mientras nosotros hablamos, ellos abaratan, conquistan mercados, y expulsan a los nuestros del sistema real. En el reino de lo ético y lo moral seguimos siendo los amos, pero en el mercado laboral  estamos retrocediendo a toda prisa. Por no hablar. Por no pensar. Por negarnos los unos a los otros la oportunidad de un debate sin prejuicios.

Y el debate, admitámoslo, se centra en una sola pregunta: ¿Qué es lo que nos interesa a nosotros y nuestra gente?

Esa es la que ellos se hacen. Sólo esa.

2 comentarios:

  1. [...] "CRITEO-300x250", 300, 250); 1 meneos Los chinos como tema de conversación. Una misión imposible www.quintopino.org/sociedad/los-chinos-como-tema-de-conve...  por Sigerico_Redivivo hace [...]

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  2. Hola.

    Mira que llevo tiempo visitándote esporádicamente, pero lo que nunca esperé es que publicaras una de mis fotos.

    Muchas gracias.

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