El Quinto Pino ha dejado de ser un lugar mitológico psara instalarse aquí mismo. La distancia que separa al campo de las ciudades no se mide ya en años o en kilómetros, sino en latidos de soledad. ¿Me pongo poético? Nada de eso. El abandono del campo no es sólo un mal en sí mismo por razones económicas, estratégicas y medioambientales: es también un síntoma de la renuncia a cualquier identidad no precocinada.
El campo, aunque a muchos no se lo parezca, es símbolo de individualismo e independencia, y al mismo tiempo que reclamamos nuestra libertad vamos renunciando a ella hasta que un día, en un momnte cualquiera, miramois a nuestrro alrededor y comprendemos algunas cosas.
Ese es el verdadero Quinto Pino, la emboscadura de Jünger, la última esperanza.
Y quien quiera, que entienda.
Me encanta. De hecho mi compañero y yo queremos ir a vivir al campito, con nuestro peque de 1 año. Me encantaria saber de tu experiencia y si es tan dificil como dicen. A mi por un lado me apetece y por el otro me da miedo, sobre todo por las posibilidades del niño. Muchas gracias.
Todo tiene sus más y sus menos. La vivienda es mucho, muchísimno más barata, y si encuentras un trabajo no muy lejos, te saldrá rentable.
Luego ya está la parte social y lo que cada uno quiera: Para los niños a veces es difícilq ue no haya muchos más niños cerca, perocuando van al colegio se socializan allí y tienen luego el campo para ver otra experiencia, con lo que tienen doble formación.
Con un perqueño trabajo, puede valer la pena. Serás más libre, serás más rico (aunque no tengas un duro) y vivirás de otro modo.
Una decisión difícil….
Hola Strahler,
Yo vivo en la capi… de continuo